Diferencias entre «A Prorrata» y «A Primer Riesgo Absoluto»

En este artículo trataremos un tema de seguros poco conocido en la sociedad, pero sí de suma importancia.

Veremos la diferencia entre las dos medidas de la prestación que más suelen contratarse en las pólizas de seguro. Éstas son a «Prorrata» y a «Primer Riesgo Absoluto».

A Prorrata

En el caso de la prorrata la aseguradora al momento de abonar el siniestro tiene en cuenta el valor asegurado y el valor real del bien. En el caso de que se produzca un siniestro, la indemnización será proporcional a la relación que exista entre la suma asegurada y el valor real del bien.

Esta medida de la prestación se ve reflejada en el art. 65, 2º párrafo, de la ley 17.418 (Ley de Seguros) “…Si el valor asegurado es inferior al valor asegurable, el asegurador sólo indemnizar el daño en la proporción que resulte de ambos valores, salvo pacto en contrario…”.

La fórmula para esta modalidad es: Daño x Suma Asegurada / Valor Real.

A Primer Riesgo Absoluto

En este caso a diferencia de la prorrata, la aseguradora pagara hasta el límite de la suma asegurada. Es decir que si el daño producido es menor o igual a la suma asegurada la compañía de seguros pagara el 100% de la indemnización.

Ejemplos prácticos de como funcionan ambas modalidades

A modo de ejemplo proponemos el siguiente caso hipotético, en el cual el bien sufre un daño del 20%. Sirve para ver cómo se comporta cada una de las modalidades.

Podemos ver otro ejemplo de cómo se comportan estas modalidades, pero en este caso ante un daño del 50% del bien.

En el siguiente ejemplo vemos siniestro que presenta un daño del 75 % del bien.

En éste caso se puede constatar como a diferencia de los otros dos ejemplos, la modalidad «A Primer Riesgo Absoluto» no alcanza a cubrir en un 100 % la indemnización por los daños. Esto se debe a que la suma asegurada en la póliza es inferior al valor de los daños.

¿Es posible que convivan ambas modalidades en una misma póliza?

Si, es posible. Hay pólizas que son “A Prorrata”, pero en las cuales se le brinda la posibilidad al asegurado de contratar “A Primer Riesgo Absoluto” entre un 10 % y un 40 % de la suma asegurada a prorrata.

Conclusión

Como se puede ver en los ejemplos es de suma importancia que en el caso de la medida de la prestación «a prorrata» que la suma asegurada coincida con el valor real de los bienes. Esta es una modalidad que resulta barata en su costo, pero puede ser todo lo contrario si está mal aplicada.

En el caso de la modalidad A Primer Riesgo Absoluto, a pesar de ser mas costosa, el asegurado sabrá que la compañía pagará como máximo la suma asegurada.

Por eso es importante diferenciar entre la medida de la prestación «a prorrata» y «a primer riesgo absoluto», ya que es la única forma de saber si estamos bien asegurados.

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